La Costa Azul es uno de los destinos más emblemáticos del mundo, pero más allá de los paseos marítimos de Niza y las playas de Saint-Tropez se esconden tesoros por descubrir. Como chóferes locales que recorremos estas carreteras a diario, hemos reunido nuestros rincones secretos favoritos.
Pueblos costeros secretos
Mientras millones acuden a Cannes y Mónaco, la verdadera magia reside en pueblos costeros poco conocidos que ofrecen encanto provenzal auténtico sin aglomeraciones.
Èze — Entre el cielo y el mar
A 427 metros sobre el Mediterráneo, Èze es una obra maestra medieval congelada en el tiempo, con callejuelas empedradas, perfumerías artesanales y el espectacular Jardin Exotique con vistas hasta Córcega.
Beaulieu-sur-Mer — La joya de la Belle Époque
Entre Niza y Mónaco, Beaulieu-sur-Mer conserva la elegancia de su época dorada. La Villa Kérylos, recreación de una villa griega antigua, es su tesoro principal.
Pueblos del interior
A solo 30 minutos de la costa descubrirá campos de lavanda, olivares y pueblos medievales encaramados como nidos de águila.
Saint-Paul-de-Vence — Refugio de artistas
Este pueblo amurallado atrae artistas desde los años 1920. Hoy alberga la Fondation Maeght y más de 80 galerías de arte.
Gourdon — El nido del águila
A 760 metros de altitud, Gourdon ofrece posiblemente el mirador más espectacular de toda la Riviera.
Cómo explorar estas joyas con estilo
La mejor manera de descubrir estos lugares es con un chófer privado que conozca los caminos secundarios. Nuestros chóferes Mira Azur son expertos locales que diseñan excursiones a medida.
